Juan Belluscio – Buenos Aires
Juan es estudiante de Ingeniería Industrial de la Universidad Tecnológica Nacional de Argentina. Se desempeña como tutor desde el año 2010.
Juan es estudiante de Ingeniería Industrial de la Universidad Tecnológica Nacional de Argentina. Se desempeña como tutor desde el año 2010.
Los tiempos han cambiado mucho, sobre todo en los últimos años. La tecnología ha permitido que los métodos de enseñanza y las evaluaciones cambien transformando la educación para los estudiantes. Pero si hay algo que se mantiene constante, es el…
Notas importantes:
•El resultado de la división de llama “quotent”.
•Y el resto de la división se llama “remainder”.
•Los estudiantes suelen confundirse mucho al escribir la división, sobre todo identificando cuál es el numero que está dividiendo.
Dar clases por internet requiere tener presente muchas técnicas de comunicación que se dan por sentadas en las clases presenciales. En esta publicación haré hincapié en las tutorías online, donde los tutores pueden dar clases de manera sincrónica o asincrónica…
Hoy en día, el trabajo del profesor o estudiante universitario está cambiando. El internet, las redes sociales y las comunicaciones en general han abierto nuevos canales por los cuales un tutor puede transferirle conocimientos a un estudiante. Es así como…
Debemos sentarnos a pensar. Diré lo que ya se sabe: estamos viviendo en la sociedad del conocimiento, de la información, de las comunicaciones. Vivimos en un contexto de globalización, que elimina las fronteras físicas de los países, la distancia entre personas, permitiendo medios de comunicación más eficaces. Todo esto es cierto, pero es secundario…
Mis estudios, mis averiguaciones, me permiten asegurar lo siguiente: la tierra permanece inmóvil mientras el sol gira alrededor de ella. Basta con que se detengan a observar el comportamiento de los cielos: el sol se mueve, se levanta en el día y se acuesta por la noche. Mientras tanto, nosotros estamos quietos, así como la Tierra, por lo que puedo hacer esta afirmación sin ningún temor a equivocarme.
“¡Qué disparate!”, pensarán algunos. Lo sé. Posiblemente no debería atreverme a decir esto, conociendo el rechazo que recibiría al unísono. Pero decidí hacerlo, porque estoy convencido de que la tierra no se mueve, aunque todos piensen que sí.
Con esta determinación surgió en el siglo XVI la “Revolución Copernicana”, para decir lo contrario, naturalmente. Pero lo que quiero subrayar aquí no es la teoría, sino el hecho de que alguien, de pronto, por decir algo distinto, novedoso, reciba la férrea defensa de quienes no toleran una duda, un cuestionamiento a la “verdad” concebida. Este problema no es nuevo, se remonta a la época de los antiguos griegos y nos persigue aún hasta nuestros días.
Quienes se han propuesto la tarea de educar, han asumido la responsabilidad más acuciosa de los últimos tiempos. El mundo ofrece un panorama desalentador: se han extinguido los maestros. Si alguno de ellos permanece aún entre nosotros, seguramente ya habrá percibido que junto a sus antiguos colegas, se están esfumando también los aprendices, aquellos personajes que se manifestaban inquietos ante la seducción intrínseca de las palabras que bosquejaban ideas, respuestas, preguntas. Nuestra humanidad adolece de una atroz adolescencia, que no perdona a sus pueriles héroes por faltar a sus promesas, que despide los disfraces festivos por no ser serios sus colores, que arremete contra todo sueño que no acredite certezas. Porque hemos deseado tanto ser libres, que por siempre despedirnos, quisiéramos quedarnos, encontrar alguna casa donde llegar.
Joaquín es estudiante de Medicina de la Universidad de la República.